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Cine

NACHO VIGALONDO > Cuenta las horas
Fecha: 6 de May de 2008 / Autor: Tali Carreto

Durante más de un año hemos visto como "Los cronocrímenes" revolucionaba el fantástico actual y sacudía plateas, de Sitges a Sundance. Y hemos tenido que esperar armados de paciencia hasta su estreno en salas comerciales, que llegará finalmente este próximo junio. Mientras apuramos la recta final, hablamos en el Festival de Málaga con el papá de la criatura, un tipo de lo más singular: actor por vocación, cineasta por naturaleza, consumidor compulsivo de cafés por afición y todo un conversador nato.

¿En qué momento se te ocurrió una historia como la de "Los cronocrímenes"?

Es curioso porque al igual que la película se puede decir que no tiene ni comienzo ni final, a mí la historia de esta película no sé qué final tendrá pero tampoco tiene un comienzo claro. Llevo tanto tiempo queriendo hacer una película con viajes en el tiempo, he hecho tantas versiones del guión... Tantos giros, tantas pausas, igual te llevabas once meses sin tocar el guión y de repente hacías una nueva versión... Que realmente no recuerdo en qué momento justo comenzó todo. Sé que hace tiempo, cuando yo soñaba sólo con hacer cosas sin presupuesto, siempre soñaba con hacer una película de viajes en el tiempo en la que sólo hubiera un actor, una localización y todo sucediera en tiempo real. Algo así como llevarlo todo al límite, un "vamos a hacer el ejercicio definitivo". Pero la cosa fue creciendo y haciéndose cada vez más compleja. Fracasé en mi intención de que fuera en tiempo real, fracasé en mi intento de hacerlo con un solo actor y fracasé también en hacer la película en una sola localización. Pero bueno, la esencia está ahí. No es tiempo real, pero es casi tiempo real. No es una localización, pero es casi una localización. Y no hay sólo un actor, pero hay casi un actor.

Hablando al término de la proyección de tu película con Félix Reinoso, uno de los directores de "La furia de Mackenzie" que también ha podido verse en este Festival de Málaga, coincidíamos en algo: parece un episodio de "The Twilight Zone", pero con un ambiente y unos personajes españoles.

Me fascina la herencia de la ciencia ficción televisiva. Viendo series como "The Twilight Zone", "The Outer Limits", la británica "Thriller" de Brian Clemens o "Alfred Hitchcock presenta", te das cuenta de que hay una maestría que hace sombra a muchos referentes cinematográficos. Te das cuenta de que realmente la televisión a veces es un reducto de libertad para algunos autores increíble. Yo visualmente no he querido acercarme al presente del fantástico, he querido recordar series como la británica "El día de los trífidos" con ese ambiente apagado, opresivo, inquietante. Y para mí estos referentes televisivos son tan directos como los del cine, casi incluso más te diría.

La fotografía juega por tanto también un papel muy importante...

A mí me gusta pensar que igual dentro de cincuenta años alguien verá esta película y no sabrá decirte claramente de qué época es. No quise hacer una película muy pegada a esta época, sino algo más atemporal. Me atrae pensar que el público del futuro no sabrá decir si mi película es de los ‘70, de los ‘80, de los ‘90... o de ahora.

Precisamente comentábamos en este mismo Festival con Fresnadillo esa fijación que parecen tener algunos directores actuales con los ‘70...

Para mí los ‘70 fue la última gran década en la que el cine masivo no tenía miedo de mirar al público de refilón, de soslayo. Y no solamente te hablo ya de la fotografía, sino también en términos de ritmo, de planificación visual, de guión y hasta de códigos de interpretación. Realmente aquel cine no se postraba al público, sino que jugaba con él. Hoy en día puedes ver películas taquilleras de entonces, como por ejemplo "French Connection" y esta película es aun hoy un gigantesco jeroglífico. No te puedes creer que esta película fuera un éxito masivo en su momento. Ahora mismo es imposible realizar una película como "French Connection" y tener éxito. Es imposible ser tan frío, tan distante. A mí eso me resulta muy estimulante, me hace sentir muy vivo como espectador.

Tú lo logras en tu película, esa distancia, con una ciencia ficción tan realista.

Si, es una ciencia ficción digamos muy apagada. Muy a ras del suelo. Nuestra máquina del tiempo parece una máquina de hacer quesos. El científico, sin ir más lejos, es un becario que está muy perdido. Y Karra Elejalde, el protagonista, está de paso... A mí me encanta jugar con la realidad. El realismo es una herramienta. No veo el naturalismo como un fin, sino como una herramienta para llegar a otras cosas: para que algo sea más divertido, más sorprendente, o más terrorífico. El naturalismo es una herramienta más, como puede serlo la ciencia ficción. Me gustaría hacer una película de superhéroes que fuera asquerosamente naturalista.

Leí que pretendes hacer, en menos de cinco películas, una de superhéroes, una de zombis y una con invasión alienígena, al menos.

Sí, sí, y desde el punto de vista más pocho posible. Quiero ser el Ken Loach del cine fantástico. Ja ja ja...

Seguro que Ken Loach no tendría muchos problemas para levantar alguno de esos proyectos. En cambio a ti, ¿te costó mucho encontrar la financiación para llevar adelante "Los cronocrímenes"?

Sí, lo cierto es que uno vuelve de Holywood tras la nominación al Oscar (por "7.35 de la mañana") pensando que va a ser el niño mimado, pero si tu proyecto no encaja dentro de un modelo definido estás jugándotela. Y la verdad es que no la hemos jugado en todo momento. ¡Y seguimos jugándonosla ahora mismo! Esto ha sido una auténtica aventura desde el principio. Te decía antes que no recuerdo cuándo empecé a escribir "Los cronocrímenes", no quiero ni pensarlo. Pero se me ponen los pelos de punta al pensar en el tiempo que ha pasado desde que la he rodado hasta ahora. Es demasiado tiempo, no me gusta pensar que la rodé hace ya año y medio.

Pero al fin se va a estrenar, ¿estás nervioso?

Es muy triste pero no, llego al estreno ya de vuelta de todo. Es una pena porque siempre piensas en tu primera película como en ese estreno en el que vas a estar electrizado, pero con todo lo que he vivido ya con esta película, después de Sundance, después de Texas, después de Santa Mónica con el American Film Market, después de tanto y tanto, tengo que confesar que ya no tengo esa emoción que debiera tener. Para emocionarme y vibrar tengo que pensar en mis próximos guiones. Es la única manera de sobrevivir emocionalmente a esta primera película. Mmm... Y ya me estoy imaginando tu titular para esta entrevista: "Quiero ser el Ken Loach del cine fantástico". Ja ja ja...

Sí, sería un buen titular ése...

Tenemos que buscar un nombre mejor que el de Ken Loach. Ja ja... ¿En quién pensamos que sea un director pocho, pocho? Alguno que sea un coñazo...

Tendrá que ser algún inglés, ¡todos lo son!

¡Cierto! Ja ja...

Bueno, mientras damos con él, ¿qué tal si hablamos de Karra? ¿Pensaste en él desde el primer momento?

Si te he de ser sincero, no, pero una vez me imaginé su nombre ya no podía pensar en otro, ya no podía ver otro. Cuando apareció Karra y recordé lo que Karra había sido para mí en mi educación como cineasta, me pareció fundamental tenerlo al lado. Para mí Karra concentra en su figura todas las posturas rebeldes e inconformistas que ha habido a la hora de hacer cine en este país. Con su historial aun sigue en las fronteras, manteniéndose un poco al margen. Forma parte de la comunidad del cine español, pero a la vez no. Está siempre como desafiándose a sí mismo. Las películas en las que toma parte siempre son una especie de reto, de desafío. Por ejemplo, "La madre muerta", que es una película que me despertó. Recuerdo que fue una sacudida, sobre todo porque estaba rodada en lugares que yo ya conocía, que me eran familiares, y que en cambio a través de la cámara se me aparecían como nuevos. Fue una experiencia increíble para mí, como espectador y como futuro cineasta. Y ahí estaba Karra. Contar con él por tanto ha sido como una especie de deuda, de justicia poética.

Hablando de deudas, ¿tendrás algo que ver con el remake que van a hacer en Hollywood de "Los cronocrímenes"?

No, la única forma de que yo tuviera voz y voto en ese remake es que yo me responsabilizara de la realización o del guión. Y tanto los americanos como yo estamos de acuerdo en que no debo meterme en el remake. Llevo tantos años soñando con hacer películas que se me haría muy raro que mis dos primeras películas fueran la misma. Además, yo no haría otra película, creo que lo que está hecho está bien como está y no sabría qué hacer de nuevo ni siquiera con un gran presupuesto. Y lo digo sinceramente. Claro que cambiaría algunos matices, mejoraría algunos detalles o depuraría algunas cosas, pero no iría más allá. Creo que la película es lo que es y ahí se queda. Además pienso que es una primera película y tiene lo mejor y lo peor de ser eso, una primera película. Cuando algún día se edite un pack con cuarenta películas mías -ojalá- quiero que esté claro cuál de ellas es mi primera película, para lo bueno y para lo malo.

¿Te ves de todos modos pegando el salto fuera de nuestro país?

Sí, porque realmente en el extranjero se vive una situación completamente distinta a la que tenemos aquí. No es que quiera ser pesimista o nada por el estilo, pero aquí hay un mercado con una industria tan frágil y tan pequeña que a veces cuesta encajar tu idea o tu proyecto si se sale de unos parámetros muy definidos o se sale de la tradición. En cambio fuera, por ejemplo en EE. UU., percibes que todo es mucho más grande, están más abiertos a nuevas ideas, hay algo más de sed por cosas originales... No sé si empezaré una película aquí o allí, no sé que vendrá antes. Pero sí sé que hacer una película grande me resultará mucho más fácil allí y aquí me encantaría hacer alguna película pequeña, con libertad pero una cosa más reducida.

¿Cortos vas a seguir haciendo?

Creo que sí, alguna cosita caerá. La verdad es que cuando tengo un par de ideas que me enamoran y si son de corto y tengo tiempo y energías y se da la coyuntura, ¿por qué no hacerlas?

¿Y como actor?

No, si salto allí no. Sería una desmesura increíble ya por mi parte incluirme en los castings de Hollywood. ¡Sería una cosa tan imprudente! Pero he de reconocer que en los ‘90 he vivido como actor, era lo que más hacía y lo que más trabajaba, y ahora en cambio tengo más vida de escritor. Entonces claro, ha habido ahí una variación importante. Pero también tengo que confesar que me encanta actuar, es de las cosas que más me gusta hacer y no voy a decir que no voy a volver a ser actor porque más tarde o más temprano me veré obligado a desmentirlo. Prefiero no confirmar ni desmentir nada.

Después de aquí, el Festival de Málaga, y con el estreno de "Los cronocrímenes" a un paso, ¿qué es lo próximo que te espera?

Pues bueno ahora estamos con "El cronojuego", que se estrenó el pasado 25 de abril, y que es una forma de mantenernos vivos hasta que se estrene el filme en junio y no desaparecer. Y después estoy escribiendo muchísimo estos días. Y no sólo para un proyecto, pues tengo una dificultad grandísima para enfocar mi atención en un solo punto. Eso es algo que suena muy bien, como muy glamouroso, pero a la larga es una jodida porque no soy capaz de predecir qué va a ser lo siguiente. Tengo varias cosas...

Esperaremos pues la de superhéroes...

Ja ja... La de superhéroes, cómo te diría, sería una especie de mezcla entre una de superhéroes y una de Bresson.

¡Pickpocket Man!

Ja ja ja... ¡Eso es buenísimo! Sí, quiero hacer "Pickpocket contra Lancelot du Lac", ¿qué te parece? La verdad es que creo que, con la educación que tenemos algunos, la frontera entre el cine considerado de autor y el otro cine es cada vez menos patente, ya no existe esa diferencia. Hay una frontera que se ha roto y yo, al menos, no concibo tener que reajustarme como espectador cuando voy a ver una peli de kung-fu o una de Godard, por ejemplo. Para mí eso del cine de autor es un invento burgués, algo artificioso. Creo que nunca he levantado esas murallas y creo que nunca trabajaré levantado murallas de ese tipo. Quiero llegar siempre hasta el final. Por ejemplo en "Los cronocrímenes" jamás me he parado a pensar cuándo dejaba de ser una película de autor y pasaba a ser un cine comercial. Esa frontera es abstracta. Y mi cine favorito es aquel en el que esa frontera está totalmente diluida. Uno de mis directores favoritos de todos los tiempos es Don Siegel. Para mí Siegel es uno de esos directores que en su día rompieron esa barrera entre cine comercial y cine de autor. Fíjate en "Harry El Sucio", el que encuentre una distancia insalvable entre "Harry El Sucio" y Godard es un insensato, un analfabeto. ¡Entre Godard y Harry no hay ni dos centímetros de separación!

De Siegel siempre recordaré "El seductor"...

Joder, una de las mejores películas de todos los tiempos. Esa película para mí es una especie de ideal, hacer algo así, una película tan devastadora y tan inmediata. ¿Cómo puedes tener más cerca a Lorca que a Siegel, "La casa de Bernarda Alba" que "El secdutor"? Y en cambio sí, ocurre. Esa película es muy Ambrose Bierce: la Secesión, ese mundo cerrado... Realmente es maravillosa. Como te digo esa película es un ideal, un ideal inalcanzable. A mí me encanta cuando esas películas desorientan al que pretende clasificar, ubicar... Por ejemplo, ahora que está de moda lo freak, a quien corre y se apresura a decir "esto es freak, esto no es freak", "esto es comercial, esto no es comercial".

Algo similar ocurre con "The Host", de Bong Joon Ho, que escapa a cualquier clasificación.

Es que ése es otro director que no tiene miedo alguno a atacarte por todos los frentes. "Memories of murder" es otra película acojonante. Si te fijas esa película tiene guiños a "Seven", no sólo en su guión, incluso hay planos deudores de Fincher, y en su momento recuerdo que hablamos mucho de la relación entre ambas películas. Curiosamente luego Fincher ha hecho "Zodiac", que habla precisamente del tema central de "Memories of morder", que es la incapacidad para el conocimiento. Y es que ambas películas son casi teología. A mí personalmente me encantan las dos, eso de plantear una trama criminal y no resolverla me parece algo ejemplar. Me da mucha envidia.

Pues "Los cronocrímenes" no se queda atrás, tiene un final cerrado, sí, pero bastante abierto a la vez...

Sí, bueno, pero es muy cerrado. Todavía tengo que hacerme mayor para llegar a un final como los de "Memories of murder" y "Zodiac". ¡Ja ja!

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Teaser Trailer "Los cronocrímenes"

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